Halle Bailey, la talentosa cantante y actriz de 25 años, ha obtenido una orden de restricción contra su exnovio y padre de su hijo de un año, DDG, cuyo nombre real es Darryl Dwayne Granberry Jr., de 27 años. La información ha sido confirmada por Billboard después de que TMZ reportara inicialmente sobre la solicitud, la cual se basa en alegaciones de agresión física en múltiples ocasiones. Bailey ha separado su vida personal de la pública, pero los recientes acontecimientos han llevado a una situación alarmante que la ha obligado a buscar protección legal.
En los documentos judiciales, Bailey detalla una serie de incidentes preocupantes que comenzaron en enero, cuando una discusión sobre la custodia de su hijo, Halo, desembocó en un altercado físico. Los alegatos incluyen haber sido golpeada, así como sufrir lesiones visibles, como un diente astillado. En ese momento, la situación se intensificó cuando DDG supuestamente le tiró del cabello y la golpeó contra el volante de su auto, lo que provocó que el infante llorara de manera angustiante.
Bailey también documenta otros incidentes de violencia, incluyendo uno ocurrido en marzo que llevó a la artista a presentar un informe policial. Más recientemente, en un incidente durante un viaje del Día de la Madre, DDG la acusó erróneamente de estar de vacaciones con otro cantante, lo que intensificó el conflicto entre ambos. A raíz de estos episodios, Bailey ha sentido la necesidad de proteger tanto a ella como a su hijo, cómo lo refleja en su solicitud de orden de restricción.
La situación se complica aún más por el entorno mediático en el que ambos se encuentran. Mientras que Bailey ha expresado sentirse ‘extremadamente molesta’ por situaciones no acordadas en las que su expareja actuó frente a las cámaras con su hijo, DDG ha defendido a la artista en redes sociales, hablando sobre sus luchas mutuas y la importancia de querer proporcionar un entorno seguro para Halo. Sin embargo, los problemas de custodia y sus disputas personales continúan generando tensiones.
Se espera que una audiencia se lleve a cabo el 4 de junio para discutir si se debe imponer una orden de restricción más permanente en este caso. Los representantes de ambos no han hecho comentarios sobre la situación, lo que deja a la comunidad y a los fanáticos alertas y preocupados por el bienestar de Bailey y su hijo. Este desarrollo no solo afecta la vida personal de Bailey, sino que también impacta su carrera como artista, pues busca equilibrar su vida familiar con su creciente fama en el mundo del entretenimiento.

