Las últimas cuatro décadas han consolidado a Deftones como una de las bandas más influyentes en el panorama musical, logrando una popularidad que parece estar en su punto más alto. A pesar de ser pioneros en la era del CD, su éxito continúa expandiéndose, evidenciado por su reciente agotamiento de entradas en el icono neoyorquino Madison Square Garden. Además, el grupo ha sabido reinventarse organizando su propio festival de música, el cual no solo ha sido exitoso, sino que también ha destacado por su cuidadosa programación. Hoy, Deftones ha logrado captar la atención de un público más joven, particularmente a través de plataformas como TikTok, donde su música resuena con las nuevas generaciones. La pregunta que surge es: ¿valió la pena la espera después de tantos años sin nueva música?
El nuevo álbum de Deftones, titulado «private music», ha llegado para satisfacer esas inquietudes, prometiendo un regreso a su esencia musical. Tras más de cinco años desde el lanzamiento de «Ohms», la anticipación de los fanáticos era palpable. Sin embargo, su primer sencillo, «my mind is a mountain», aunque atractivo y representativo de su estilo, dejó a algunos con la sensación de que la espera de tanto tiempo podría no haber valido el hype, siendo más corto que sus obras anteriores. Esta mezcla de emociones, tanto de expectativa como de dudas, marca el tono de lo que los seguidores pueden esperar del álbum, que se ha convertido en un tema de discusión entre los conocedores del metal alternativo.
A medida que se avanza a través de «private music», queda claro que Deftones ha creado un producto musical que va más allá de meros «apetitos». Las once pistas del álbum reafirman su maestría en la conjugación de sonidos pesados y melodías envolventes. Canciones como «milk of the madonna» y «ecdysis» evocan la energía cruda que originalmente los catapultó al estrellato. Con riffs poderosos y una producción elaborada, los temas evocan la atmósfera de sus trabajos más antiguos, pero con una frescura que parece estar alineada con las tendencias actuales del metal, reafirmando que la banda todavía comprende cómo conectar con su base de aficionados más amplia.
Los guiños y guiños hacia el nu-metal en el álbum son sin duda una señal de reconocimiento hacia los orígenes de la banda. Con cortes como «locked club» y «cut hands», Deftones reintegran elementos del nu-metal que han vuelto a la moda en la actualidad. A su vez, su habilidad para mezclar estilos, desde riffs contundentes hasta pasajes melódicos etéreos, muestra una evolución admirable. Para muchos fanáticos de la banda, esta fusión de géneros amplía no solo su catálogo musical, sino que también atrae a una nueva ola de seguidores que valoran la experimentación dentro del rock.
Finalmente, el álbum «private music» no busca reimaginar a Deftones, sino más bien afianzar su legado a través de un sonido refinado que se siente contemporáneo. Aunque podrían no estar explorando nuevos territorios, han logrado mantenerse relevantes y resonantes en el 2025. El enfoque en melodías intrigantes y una producción cuidadosa demuestra que la banda ha aprendido a adaptarse a las demandas del panorama musical actual, haciendo que su música siga siendo un pilar tanto para los antiguos como para los nuevos fanáticos. En medio de su gira actual por América del Norte, la expectación para lo que puedan ofrecer en el escenario es más alta que nunca.

