El 5 de septiembre de 2025 aterriza en las salas de cine españolas ‘El talento’, el tercer largometraje de Polo Menárguez, conocido por su anterior obra ‘El plan’. Este thriller psicológico, coescrito por Fernando León de Aranoa, destaca por su elenco, encabezado por Ester Expósito y Pedro Casablanc. Aunque la premisa parte de la clásica novela de Arthur Schnitzler ‘La señorita Else’, la película logra conectarse con los problemas sociales contemporáneos, particularmente la cosificación femenina y las luchas por la identidad en un mundo que parece haber cambiado poco desde los años 20.
A pesar del paso de casi un siglo, ‘El talento’ ofrece una perspectiva impactante que invita al espectador a cuestionar las estructuras sociales y las dinámicas de poder que continúan vigentes. El guion expone sin sutilezas cómo las mujeres, representadas aquí por la formidable Ester Expósito, siguen enfrentando la mirada masculina que, a lo largo de la historia, ha intentado definir y limitar su integridad. Las tensiones que surgen en la narrativa subrayan un mensaje tan antiguo como relevante, haciendo ver que la lucha por el respeto y la autonomía corporal es un tema que vuelve a cobrar fuerza en la actualidad.
Sin embargo, la película tiene sus contras. A medida que avanza la trama, la tensión inicial se diluye y lo que comienza como una noche desgarradora para la protagonista se convierte en un relato predecible. Aunque se introducen elementos intrigantes, la dirección de Menárguez peca de ser a veces tan artificial que desvía al espectador, evocando sensaciones similares a las experimentadas en obras de Ruben Östlund. No obstante, lo que realmente destaca son las interacciones entre las protagonistas, donde Expósito y Mirela Balić logran dar vida a personajes complejos y profundamente humanos.
A pesar de su falta de originalidad en el enfoque del cuerpo y la crítica social, ‘El talento’ puede ser apreciada por su sinceridad y el impacto emocional que provoca. La química entre Expósito y Balić en sus diálogos sobre autocontrol, la relación con el cuerpo y las expectativas sociales resulta profundamente resonante. Aunque la película presenta un mensaje que puede no ser completamente nuevo, su forma de ejecutar el diálogo y las situaciones a las que se enfrentan las jóvenes actrices logra llevar al espectador a una reflexión que se siente urgente y necesaria.
Con un puntaje de 5,5 sobre 10, ‘El talento’ se posiciona como un filme que, aunque no reinventa el género del thriller psicológico ni la discusión sobre la mujer en el cine, aporta una mirada conmovedora a cuestiones de identidad y poder que afectan a la sociedad actual. La decisión de Expósito de embarcarse en proyectos más íntimos y de contenido social refleja un deseo de evolución artística, conectando así con audiencias que buscan más que mero entretenimiento. En resumen, ‘El talento’ es un recordatorio de que, a pesar de las modernidades, las luchas por el respeto y la dignidad personal siguen siendo conflictos universales que merecen ser contados.

