La alcaldesa de Quilpué, María Carolina Corti, ha alertado sobre una preocupación creciente que mantiene en vilo a la comunidad local: la infiltración del narcotráfico en el fútbol amateur. Durante una reciente entrevista, Corti enfatizó que muchos clubes deportivos, que deberían ser centros de recreación y desarrollo para la juventud, se han transformado en frentes para actividades ilícitas. Esta situación no solo afecta la integridad del deporte, sino que también está contribuyendo al aumento de la violencia en las canchas, donde la seguridad de los jugadores y espectadores se ve comprometida.
La violencia en las canchas de Quilpué ha escalado de manera alarmante. Según lo indicado por la alcaldesa, los incidentes de agresiones y confrontaciones han aumentado, convirtiendo a este tipo de actividad recreativa en un escenario de peligro. En comparación con otras localidades del país, la presencia de armas y grupos organizados en los partidos de fútbol amateur se hace cada vez más notable. Corti ha señalado a las barras bravas como uno de los principales focos de esta problemática, lo que genera un ambiente hostil y de constante incertidumbre para los amantes del fútbol.
Consciente de la gravedad de la situación, el municipio ha implementado diversas iniciativas para contrarrestar la violencia asociada al fútbol amateur. Entre las acciones se encuentra la elaboración de un listado de personas con antecedentes penales, al que las asociaciones deportivas tendrán acceso para tomar decisiones informadas. Además, se han identificado los partidos considerados de riesgo y se han desarrollado talleres educativos en colaboración con el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del consumo de Drogas y Alcohol (Senda), con el fin de promover un mensaje de rechazo a las drogas. También se están realizando esfuerzos para mejorar las instalaciones deportivas, buscando así un entorno más seguro para todos.
La alcaldesa ha hecho un llamado a las autoridades del gobierno central para que se impliquen de manera activa en la regulación del fútbol amateur, que actualmente enfrenta un creciente problema de microtráfico. Esta solicitud se torna urgente tras incidentes recientes, como el asalto armado en La Pintana, que dejó a la comunidad en estado de alerta. Corti sostiene que sin el apoyo del gobierno nacional, las medidas locales podrían ser insuficientes para frenar la creciente influencia del narcotráfico en el deporte.
Frente a estos desafíos, la firme postura de la alcaldesa Corti ha conllevado riesgos personales, llegando a recibir amenazas por su lucha contra el narcotráfico y la violencia. Sin embargo, ha optado por mantener la calma, gestionando la situación a través de los canales institucionales. En paralelo, se ha mencionado el difícil proceso de desalojar la Toma Calicheros, revelando que solo una fracción de las familias que allí residían se ha registrado, lo que pone de relieve una problemática social que debe abordarse con seriedad. En definitiva, la situación en Quilpué exige una reflexión conjunta sobre el futuro del deporte amateur, buscando convertirlo en un espacio seguro y alejado de las influencias criminales.

