La familia de Luis Felipe Correa, un estudiante de sociología de 19 años de la Universidad de Chile, ha expresado su indignación y dolor tras descubrir que el cuerpo de su hijo había estado en las instalaciones del Servicio Médico Legal (SML) durante más de dos meses, tiempo en el cual estuvo desaparecido. Luis Felipe desapareció el 21 de agosto mientras se dirigía a Viña del Mar desde su hogar en San Bernardo. El anuncio de la Fiscalía sobre la localización del cuerpo en el SML ha dejado a la familia devastada y profundamente afectada, cuestionando la eficacia de los protocolos de búsqueda y la coordinación entre las instituciones encargadas de la seguridad de los ciudadanos.
Mariana Rojas, abogada de la familia, enfatizó en una entrevista con T13 la grave falta que representa este caso, señalando que la familia sufrió un intenso sufrimiento durante 74 días sin tener información sobre el paradero de Luis Felipe. Rojas describió la situación como «una extrema crueldad», producto del dolor emocional que vivió la familia al desconocer el destino de su ser querido. Este revelador hallazgo pone de manifiesto las fallas en los procedimientos de búsqueda que deberían activar las autoridades en situaciones de desaparición.
La situación ha abierto un debate sobre la eficiencia y responsabilidades del SML en la identificación y el manejo de cuerpos no reclamados o no identificados. La familia de Correa ha señalado que la presencia del cuerpo en las dependencias del SML durante tantas semanas plantea serias dudas sobre la capacidad institucional para gestionar estos casos. «Es inaceptable que un cuerpo permanezca sin identificar mientras se realizan búsquedas activas», aseveró Rojas, haciendo un llamado a una revisión crítica de los protocolos que rigen estas instancias.
Además, la abogada de la familia señaló que el caso de Luis Felipe no es un hecho aislado, sino que representa un patrón más amplio de ineficiencia dentro de los sistemas de búsqueda estatal. La falta de comunicación y coordinación entre las fuerzas de seguridad, el SML y la Fiscalía podría estar contribuyendo a que casos de desapariciones no sean tratados con la urgencia necesaria. Los familiares de personas desaparecidas merecen respuestas rápidas y efectivas, y el sistema debe ser ajustado para evitar que situaciones similares se repitan.
En medio del dolor y la frustración, la familia de Luis Felipe también busca justicia y respuestas. Solicitan una investigación exhaustiva sobre las circunstancias que rodearon su desaparición y la gestión del SML. Este doloroso episodio ha sido un llamado de atención a las autoridades para mejorar los protocolos de búsqueda y garantizar que los familiares de los desaparecidos no tengan que atravesar el tormento de la incertidumbre y el sufrimiento prolongado ante la falta de información sobre sus seres queridos.

