Este lunes, un trágico suceso impactó a la comunidad de turistas que se aventuraban por la famosa «O» de Torres del Paine, donde cinco personas perdieron la vida en el exigente paso John Garner, cercano al campamento Los Perros. Las condiciones climáticas extremas han dificultado las labores de rescate, obligando a las autoridades regionales a moverse con rapidez cuando las condiciones lo permiten. A pesar del esfuerzo de los rescatistas, aquellos que sobrevivieron al accidente enfrentan la adversidad sin asistencia inmediata, lo que ha llevado a una situación de angustia entre los afectados.
Un grupo de sobrevivientes ha expresado su frustración y preocupación a través de un comunicado, donde informan que se encuentran en el campamento Dickson. A pesar de haber logrado regresar a un lugar seguro, reportan lesiones y traumas emocionales que complican su situación. «Estamos tratando de ser evacuados», indica el mensaje, resaltando la necesidad urgente de atención médica y evacuación ante un clima desfavorable que pone en riesgo su seguridad y bienestar.
Los sobrevivientes han criticado a las autoridades, específicamente a Vértice, los operadores de los campamentos, y a CONAF, la autoridad del parque, por su falta de acción y apoyo durante la crisis. Se han sentido abandonados en su momento más crítico, alegando que los responsables no solo fueron lentos en su respuesta, sino que también obstaculizaron los intentos de búsqueda y rescate de los turistas afectados. Esta situación ha generado un clima de desconfianza y preocupación entre los visitantes del parque.
Desde el campamento Dickson, los sobrevivientes han relatado las dificultades que enfrentan. Muchos han sufrido lesiones menores pero incapacitantes, y están experimentando una gran necesidad de recursos básicos como comida y abrigo. Aseguran que algunos de los heridos necesitaron atención inmediata después de haber caído en el peligrosa terreno del paso, lo que refuerza la urgencia de su evacuación.
Los niveles de estrés y frío son palpables, afectando su condición física y mental tras el accidente.
El comunicado concluye con un llamado desesperado a las autoridades y al público en general para que se realicen gestiones que faciliten la evacuación de los turistas que aún se encuentran atrapados en el parque. Piden ayuda para presionar a Vértice, CONAF y al Gobierno de Chile para que envíen recursos y cumplan con la responsabilidad de garantizar la seguridad de quienes han quedado varados en situaciones extremas. La conmoción provocada por el accidente se siente no solo entre las víctimas, sino también en la comunidad local y entre quienes planean visitar el icónico parque nacional.

