El artista urbano Balbi El Chamako, cuyo nombre real es Patricio Oñate, ha tenido una breve y controvertida participación como embajador de la campaña presidencial de la candidata oficialista Jeannette Jara. Su nombramiento, anunciado en un evento del comando 2.0 destinado a propulsar la candidatura de Jara en la carrera hacia La Moneda, duró apenas unas horas tras la revelación de una denuncia de violencia intrafamiliar que pesa en su contra. La situación ha generado preocupación y críticas en el contexto electoral, dado que la imagen de los embajadores es crucial para fortalecer la campaña de los candidatos.
Según informa el medio Cooperativa, Balbi El Chamako fue presentado como parte del equipo de embajadores justo cuando Jeannette Jara se prepara para iniciar una gira a nivel nacional con miras al balotaje del 14 de diciembre, donde competirá contra el candidato republicano José Antonio Kast. Sin embargo, la alegría del lanzamiento se vio eclipsada rápidamente por la denuncia que data de diciembre de 2024, en la que se le imputa el maltrato de su hijo de 11 años y su pareja. Este hecho ha suscitado un debate sobre la idoneidad de contar con figuras públicas envueltas en controversias dentro de los equipos de campaña.
La denuncia detalla un incidente ocurrido el 22 de diciembre, cuando Oñate supuestamente insultó y empujó a su hijo, además de agredir físicamente a su pareja con diversos objetos, dejándola con múltiples heridas. Esta grave acusación ha llevado al comando de Jara a actuar de manera rápida. En un comunicado, afirmaron que al tomar conocimiento del caso, la decisión más prudente era que el artista no formara parte de la campaña hasta que se esclareciera la situación legal en la que se encuentra.
La controversia en torno a la figura de Balbi El Chamako resalta la delicadeza que enfrentan los candidatos al seleccionar a sus embajadores. El impacto en la campaña de Jara podría ser significativo, una vez que la opinión pública y los votantes comiencen a evaluar no solo las políticas propuestas, sino también la imagen y valores que cada candidato promueve a través de su equipo. El manejo de estos escándalos es crucial para mantener la confianza del electorado.
Por su parte, la candidata Jeannette Jara deberá navegar con cautela en los días que quedan hasta el balotaje, buscando distanciarse de cualquier asociación negativa que pudiera surgir de la situación con Balbi El Chamako. Las alianzas y la selección de personalidades influyentes en las campañas son siempre un arma de doble filo, especialmente cuando dichas figuras enfrentan cuestionamientos sobre su conducta. El episodio pone de relieve la importancia de la vetting previa y del seguimiento de antecedentes sobre los actores que se vinculan a procesos electorales.

