Este pasado martes 25 de noviembre, el aclamado proyecto de metal sinfónico Avantasia hizo su esperado regreso a Chile, tras dos años de espera, para presentar su nueva gira en promoción de su reciente álbum titulado «Here Be Dragons». La cita tuvo lugar en el icónico Teatro Coliseo, donde una multitud de fanáticos abarrotó el lugar, incluyendo a una familia que viajó desde Bolivia con el fin de vivir este hito musical. La velada comenzó con el destacado dúo acústico de Hidalgo, que sirvió como telonero, preparando el ambiente para lo que sería un espectáculo inolvidable.
Desde el primer acorde de «Creepshow», un ambiente de fantasía oscura llenó el teatro, con Tobias Sammet asumiendo el control del escenario. La combinación de potentes luces y una pantalla inmersiva transformó el recinto en un verdadero circo de rock, donde la energía del público se desbordaba. Con cada nota de «Reach Out for the Light», acompañado por la increíble voz de Adrienne Cowan, la emoción fue palpable. Sammet, con su carismática vestimenta y sus inconfundibles converse rosas, interactuaba constantemente con sus fans, logrando que todos se sintieran parte del espectáculo mientras ejecutaba un repertorio que incluía tanto temas nuevos como clásicos del grupo.
El nuevo álbum «Here Be Dragons», que fue lanzado a principios de este año, ocupó un lugar central en el setlist de la noche, donde se presentaron cinco de sus principales canciones: «Creepshow», «The Witch», «Phantasmagoria», «Avalon» y «Against the Wind». La respuesta entusiasta del público, especialmente durante esta última, mostró el impacto que ha tenido el nuevo material entre los seguidores de Avantasia. Sammet, orgulloso, enfatizó el trabajo arduo y el amor que se puso en la creación de este álbum, que está destinado a continuar la historia de Avantasia en el mundo del metal.
Uno de los aspectos más impresionantes del espectáculo fue el dinamismo que los invitados aportaron al show. Tommy Karevik, el vocalista de Kamelot, se lució con su actuación en varias canciones, desempeñando un papel crucial en las partes vocales más complejas que originalmente fueron interpretadas por grandes de la música metal. Asimismo, Adrienne Cowan se destacó como una de las voces más prominentes de la noche, especialmente en temas como «Avalon» y «Reach Out for the Light». La energía del escenario se mantuvo alta gracias a la vibrante actuación también de Kenny Leckremo, quien aportó un aire fresco y enérgico al show.
El cierre de la noche llegó en un crescendo de emoción y nostalgia con la interpretación de «No Return», seguido de los clásicos «Lost in Space» y «Sign of the Cross», donde todos los músicos y vocalistas regresaron al escenario para un último aplauso. Tobias Sammet, conmovido por la ovación de los seguidores chilenos, prometió que Avantasia volvería a Santiago. La presentación fue un recordatorio contundente de la grandeza de Avantasia en el panorama metalero mundial, un espectáculo lleno de energía, colaboración y un respeto mutuo entre Sammet y los artistas invitados, estableciendo una vez más su legado como una de las óperas rock más influyentes de la historia.

