La actriz Alba Flores se prepara para el estreno de su documental más íntimo, ‘Flores para Antonio’, programado para el 28 de noviembre en cines. Este proyecto cinematográfico no solo es una reflexión personal sobre la figura de su padre, el emblemático músico Antonio Flores, sino que también se convierte en un viaje emocional que busca sanar las heridas que han afectado a su familia durante décadas. “Nunca imaginé que lo que comenzó como un simple deseo de conservar su memoria se transformaría en un proceso catártico que uniría a toda la familia”, comparte la actriz, que también está involucrada en la producción del documental.
Alba Flores recuerda cómo el documental nació casi de manera espontánea. Lo que inicialmente era una búsqueda personal para comprender y celebrar la vida de su padre, pronto se transformó en un relato doloroso pero necesario que debía ser contado. Gracias al enfoque de los directores Isaac y Elena, el proceso de filmación se centró en la lucha emocional que Alba había enfrentado durante años. “Me dijeron que la mejor historia estaba en mi propia búsqueda. Me atreví a dar este paso, y nunca miré atrás”, señala, con la determinación que caracteriza su visión artística.
Un momento clave en el proceso de rodaje se produjo el día en que Alba cumplió 33 años, la misma edad en que su padre falleció. Decidió organizar un pequeño ritual donde, rodeada de su familia, apagaron las velas de un pastel que simbolizaba una nueva etapa en su vida. “Fue un gesto simple, pero significativo. Era como abrir una puerta que habíamos mantenido cerrada durante mucho tiempo”, reflexiona Alba sobre este acto que marcó el inicio de su viaje emocional en la filmación del documental.
En el filme, un aspecto conmovedor es la apertura de las cajas que contenían los recuerdos de Antonio Flores, que habían permanecido guardadas bajo la cama durante años. Junto a su madre y la directora, dedicaron un día a explorar esos objetos, descubriendo no solo los talentos de su padre, sino también aspectos emocionales que habían estado enterrados. “No era un momento de dolor, sino de descubrimiento”, explica Alba, quien enfatiza el deseo de retratar la luz que dejó su padre, convirtiendo su historia en algo lleno de vida y melancolía a la vez.
Alba se ha asegurado de que ‘Flores para Antonio’ mantenga una sensibilidad honesta y auténtica, evitando que se convierta en un melodrama. “No quería hacer pornografía emocional; si el público se emociona, que sea por la verdad”, reafirma la actriz. Esto permite que la narración fluya de manera natural, sin manipulaciones sentimentales. La culminación del documental se produce con una canción que Alba comenzó con su padre cuando era niña, completada años después gracias al apoyo de la artista Silvia Pérez Cruz. Este cierre musical simboliza el viaje de la artista, cuyo estreno en el Festival de San Sebastián fue un momento profundamente sanador para ella y su familia.

