El diputado Álvaro Carter Fernández ha condenado firmemente los actos de violencia que se desarrollaron en el centro de Santiago durante una reciente movilización. Según reportes locales, los disturbios ocurrieron a lo largo del eje Alameda, que abarca desde la Plaza Baquedano hasta la área de Los Héroes. Durante esta jornada de manifestación, se registraron múltiples barricadas, lanzamientos de objetos contra personal de Carabineros y daños significativos a la infraestructura pública, generando preocupación entre las autoridades y los ciudadanos.
Uno de los incidentes más destacados fue la destrucción de elementos de protección del emblemático monumento al general Manuel Baquedano González, lo que ha suscitado un debate sobre el respeto a los símbolos nacionales en medio de las manifestaciones. Carter calificó estos actos de «graves» y los cuestionó severamente, manifestando que no tienen relación alguna con el ejercicio legítimo de la democracia, sino que equivalen a «delincuencia pura y dura». Estas declaraciones del parlamentario reflejan un creciente descontento con el uso de la violencia en las manifestaciones sociales.
Carter sostiene que no se puede permitir que grupos minoritarios provoquen desorden en la capital, afirmando que el derecho a manifestarse debe tener límites, especialmente cuando este derecho afecta a terceros. «Ninguna causa política justifica impedir el libre tránsito de trabajadores y estudiantes», pronunció, reiterando la necesidad de encontrar un equilibrio entre la protesta social y la convivencia pacífica en la ciudad.
El diputado también hizo hincapié en la proximidad del Día del Joven Combatiente, una fecha en la que históricamente se han reportado disturbios en diferentes partes del país. Ante este panorama, Carter advirtió que se aplicará el máximo rigor de la ley contra cualquier eventual hecho de violencia que se genere durante estas conmemoraciones. Su firme posicionamiento busca garantizar que las manifestaciones no se descontrolen y se mantenga el orden público.
Por último, el parlamentario criticó la falta de consecuencias para aquellos involucrados en actos violentos en el pasado, expresando que, «no queremos más querellas que quedan en nada, queremos detenidos y condenas ejemplares». Estas declaraciones subrayan su compromiso con una política de tolerancia cero frente a la violencia en las calles, al mismo tiempo que se busca preservar el derecho a la protesta pacífica como pilar de la democracia.

