La nueva película ‘Un Dios que no baila’ ha comenzado su rodaje en Galicia, un proyecto que promete abordar temas complejos como la religión, los secretos familiares y el deseo de libertad. La obra, escrita y dirigida por Pedro Díaz, trasladará a los espectadores a la Galicia rural de finales de los años 90, una época marcada por intensas tensiones sociales y una fuerte influencia de la tradición religiosa. El rodaje, que se extenderá durante mayo y junio, se llevará a cabo en localidades emblemáticas como Santiago de Compostela, Brión, y Negreira, creando un entorno visual que complementará la profundidad emocional de su narrativa.
El reparto principal de ‘Un Dios que no baila’ está encabezado por actrices de renombre como María Vázquez y Bruna Cusí, quienes se unen a Ana Santos para dar vida a tres mujeres cuyas vidas están repletas de culpa y un anhelo de libertad. María Vázquez, conocida por su trabajo en ‘Matria’ y ‘Los pequeños amores’, promete aportar una interpretación conmovedora que refleje las luchas internas de su personaje en el contexto de un hogar dominado por la presión religiosa y el patriarcado. Bruna Cusí, ganadora de un Goya por ‘Verano 1993’, también aportará su talento a esta historia de confrontación con la tradición y la búsqueda de identidad.
La trama se centra en María, quien enfrenta el desafío de cumplir con la última voluntad de su madre: que su hija realice la primera comunión, ritual cargado de significado en una comunidad profundamente católica. Sin embargo, la llegada inesperada de una joven monja, cuya presencia está rodeada de rumores y sospechas, cataliza una serie de sucesos que alteran la vida familiar y comunitaria. Este giro narrativo introduce un nuevo nivel de tensión que confronta las expectativas de una sociedad conservadora frente a las aspiraciones individuales y el deseo de romper con los moldes establecidos.
Un aspecto destacado de ‘Un Dios que no baila’ es su banda sonora, que incorporará temas de la emblemática banda de rock Dover, en conmemoración del 30 aniversario de su álbum ‘Devil Came To Me’. La música jugará un papel crucial en la narración, elevando los momentos de conflicto interno y liberación personal de los personajes. A través de estas melodías, el filme no solo rendirá homenaje a la cultura rock de los 90, sino que también establecerá un puente emocional que refleje la lucha de sus protagonistas por encontrar su voz en un mundo que intenta silenciarlas.
La producción de ‘Un Dios que no baila’, que cuenta con la colaboración de reconocidos nombres en el circuito cinematográfico español, incluye un equipo técnico excepcional, entre ellos la nominada al Oscar Amanda Villavieja y el director de fotografía Ion de Sosa. Esperada con gran antelación, la película se espera que se estrene en cines en 2027, bajo la distribución de Sideral, posicionándola como una de las producciones más prometedoras del cine español reciente. La combinación de una narrativa rica, actuaciones memorables y una banda sonora impactante sugiere que esta película será un profundo viaje emocional en el que sus protagonistas luchan por la libertad en un entorno lleno de restricciones.

