Este martes, el Presidente José Antonio Kast Rist y la ministra de Educación, María Paz Arzola González, presentaron un ambicioso proyecto de ley destinado a reformar el Sistema de Admisión Escolar (SAE) en Chile. La ceremonia tuvo lugar en el Palacio de La Moneda y fue seguida de cerca por medios de comunicación y representantes de la educación. Durante su intervención, el Presidente destacó que esta medida responde a una solicitud recurrente de las familias, quienes han pedido un sistema que valore el mérito y las capacidades individuales de los estudiantes, en contraposición al actual modelo aleatorio.
La propuesta del Gobierno busca implementar una combinación de dos mecanismos establecidos: la «Elección Mutua» y la «Asignación Aleatoria». Estos dos enfoques se complementarán y serán gestionados directamente por el Ministerio de Educación. De acuerdo con la ministra Arzola, el nuevo sistema no solo preservará la esencia del modelo actual, sino que añadirá la posibilidad de que los colegios con alta demanda puedan establecer criterios específicos, tales como el rendimiento académico y la proximidad geográfica, para seleccionar a los estudiantes.
En su discurso, el Presidente Kast subrayó tres pilares fundamentales que sostienen esta reforma: la restauración del mérito, la libertad de elección de proyectos educativos, y el derecho de las familias a elegir entre diferentes opciones educativas. «Es fundamental que los estudiantes sean reconocidos por su esfuerzo y dedicación», reafirmó, añadiendo que cada establecimiento podrá desarrollar su proyecto educativo en función de sus realidades y objetivos, permitiendo a los padres y tutores tomar decisiones informadas sobre la educación de sus hijos.
Una de las novedades más destacadas es que el actual sistema de asignación centralizada se mantendrá para aquellos colegios que decidan no participar en la nueva modalidad de Elección Mutua. Esto asegura que los establecimientos que prefieren el mecanismo anterior podrán continuar con él sin inconvenientes. «Establecemos un sistema que prioriza la libertad de elección para los colegios y las familias», explicó el Presidente desde el Palacio de La Moneda, convencido de que la reforma traerá beneficios a la educación pública.
Cabe recordar que el sistema vigente del SAE prioriza ciertos criterios, como la cercanía familiar y la condición de estudiantes prioritarios, y recurre a un sorteo en caso de empate en la postulación. El nuevo proyecto busca no solo mejorar la equidad en el acceso a la educación, sino también hacer que el proceso de admisión sea más transparente y justo, lo que ha sido una demanda constante en el ámbito educativo chileno. La reforma, que será debatida en el Congreso, se anticipa como una de las grandes transformaciones en la forma en que los estudiantes acceden a la educación en el país.

