El Presidente Gabriel Boric Font realizó una importante reunión en el Palacio de La Moneda con diversos ministros y funcionarios de alto nivel, con el objetivo de coordinar la respuesta institucional de Chile ante el arancel del 50% sobre el cobre, anunciado recientemente por el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En esta cita, que refleja la preocupación del gobierno chileno por la situación del metal rojo, participaron figuras claves como el ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, y la ministra de Minería, Aurora Williams, así como el presidente del directorio de Codelco, Máximo Pacheco, y el embajador chileno en Estados Unidos, Juan Gabriel Valdés. Boric destacó en su comunicación en redes sociales que Chile posee «fortaleza institucional» para enfrentar estos desafíos y que, por lo tanto, se conformará un grupo de expertos para asegurar una respuesta coherente y unificada por parte del país.
Durante la reunión, el Mandatario enfatizó la importancia de priorizar los intereses de Chile por encima de otras consideraciones, asegurando que es esencial que cualquier acción relacionada con el arancel del cobre sea un esfuerzo compartido y de unidad nacional. En este sentido, reafirmó la convocatoria a diversos sectores económicos y expertos para deliberar sobre las mejores estrategias que permita mitigar el impacto de los aranceles estadounidenses, dada la relevancia del cobre como un producto clave en la economía chilena. Así, el gobierno busca no solo una respuesta inmediata a la crisis, sino también establecer un diálogo constructivo con el sector privado que permita construir una defensa sólida de los intereses nacionales.
Al finalizar la reunión, el canciller van Klaveren aprovechó la ocasión para dirigirse a los candidatos presidenciales opositores, que han criticado duramente la gestión de Boric en las relaciones bilaterales con Estados Unidos. Afirmó que es fundamental evitar la politización de este tema crítico, que podría tener consecuencias negativas en la economía chilena y en torno a un recurso de exportación tan significativo como lo es el cobre. Van Klaveren hizo un llamado a la unidad, sugiriendo que enfrentar la crisis del arancel sin divisiones políticas es clave para garantizar el bienestar del país.
Además, van Klaveren subrayó que aunque se encuentra en un periodo electoral, es esencial que los partidos y candidatos mantengan la mirada en el interés nacional, especialmente en momentos de incertidumbre como el que se está viviendo. «La campaña electoral no debe ser un obstáculo para procurar la defensa de nuestra economía y de un recurso tan valioso para el país», argumentó el canciller, quien reiteró la necesidad de trabajar en conjunto por una respuesta que proteja los intereses de los chilenos frente a las medidas impuestas por el gobierno estadounidense.
Las autoridades chilenas están a la espera de una comunicación formal por parte de Estados Unidos, que deberá especificar cuáles serán los productos de cobre afectados por el nuevo arancel, la duración de esta medida y si existirán excepciones. Este desarrollo será crucial para que el gobierno de Chile pueda trazar una estrategia adecuada y efectiva en defensa de uno de sus principales productos de exportación. La expectativa es alta, y el futuro económico del país dependerá en gran medida de la capacidad de respuesta y la unidad que logren articular las diversas instituciones y sectores involucrados.

