Sony Music ha presentado una nueva demanda contra LiveOne y su subsidiaria Slacker Radio, reclamando $2.6 millones en tarifas de licencia no pagadas. Esta acción legal, interpuesta en una corte federal el 6 de junio, se debe a que LiveOne y Slacker continúan transmitiendo música de su catálogo, que incluye grandes nombres de la industria como Beyoncé, Miley Cyrus y Tate McRae, a pesar de que se les han suspendido los derechos de uso debido a la falta de pago.
De acuerdo con la denuncia, Sony y Slacker mantenían una relación comercial desde 2007 bajo un acuerdo de distribución de contenido. Sin embargo, desde agosto de 2024, Slacker dejó de cumplir con los pagos mensuales estipulados, acumulando una deuda de $2.6 millones. Los abogados de Sony han subrayado la paradoja de que, mientras Slacker proclama un crecimiento en su actividad comercial, esto no se traduce en un cumplimiento de sus obligaciones contractuales hacia Sony.
La demanda también menciona que Sony notificó a LiveOne y Slacker en marzo de este año que estaba terminando el acuerdo de distribución por incumplimiento. A pesar de esta terminación y del aviso claro de que cualquier uso adicional de las canciones sería considerado una infracción de derechos de autor, la plataforma LiveOne sigue transmitiendo más de 200 títulos de su sello discográfico, lo que ha llevado a una nueva escalada en el conflicto legal.
Los abogados de Sony sostienen que las acciones de Slacker han causado un daño irreparable a Sony Music y a sus artistas, enriqueciendo a los demandados a expensas de los creadores de música. En el marco de esta demanda, Sony busca compensación por el incumplimiento del contrato y por la infracción de derechos de autor cometida desde la ruptura del acuerdo en marzo de 2025.
Por su parte, los representantes de Slacker no han emitido ninguna declaración a la prensa sobre estas acusaciones hasta el momento. Vale la pena notar que esta no es la primera vez que Slacker y LiveOne se enfrentan a problemas legales relacionados con el pago de regalías, ya que tres años atrás una situación similar los condujo a una orden judicial que les obligaba a pagar casi $10 millones a SoundExchange por tarifas adeudadas.

