El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Valparaíso ha emitido un veredicto condenatorio unánime contra tres individuos, Alexis Abraham Ramírez Gutiérrez, Jean Pierre Alexis Campaña Alcaíno y Guillermo Andrés Astudillo Donoso, implicados en los homicidios de dos hinchas durante las celebraciones del título 33 de Colo Colo, logrado el 23 de octubre de 2022. Este hecho que conmocionó al país reabre el debate sobre la violencia en el deporte y su creciente descontrol. La condena busca hacer justicia por el fallecimiento de Carlos Alberto Bernal Riveros y las lesiones graves sufridas por Patricio Andrés Moya Bernal, marcando un hito en el rechazo social a estos actos de barbarie.
Las pesquisas revelaron que a las 19:20 horas, durante el desenfreno de las celebraciones en la avenida Pedro Montt de Valparaíso, los acusados llevaron a cabo un ataque con armas cortopunzantes, que culminó con la muerte de Bernal, quien sufrió un shock hemorrágico tras las agresiones. Este ataque no solo causó el deceso de un hincha, sino que dejó a su comunidad llorando una pérdida trágica y dolorosa. Las imágenes de la desolación de los seguidores de Colo Colo garantizaron que este trágico suceso quedara grabado en la historia del fútbol chileno.
La violencia en el entorno deportivo, especialmente durante celebraciones de premios y campeonatos, no es un hecho aislado. En Santiago, con el reciente trágico acontecimiento que provocó la muerte de un motorista, se evidencia que la problemática se extiende más allá de Valparaíso. La comunidad está demandando medidas efectivas y urgentes para evitar que la pasión por el deporte se traduzca en agresiones y muertes. Este desafío interpela tanto a las instituciones deportivas como a la sociedad en su conjunto.
En línea con las condenas penales emitidas, se ha presentado una demanda civil que obliga a los acusados a pagar una indemnización por daños a las víctimas y sus familias. El monto de esta indemnización será definido en la sentencia final, programada para el 23 de diciembre. La medida busca no solo sancionar a los responsables, sino también ofrecer algún tipo de reparación a quienes sufrieron la pérdida de sus seres queridos en un contexto donde deberían reinar la celebración y la camaradería.
Es imperativo reflexionar sobre las raíces de esta violencia que empaña el deporte y encontrar vías para crear un ambiente seguro para todos los hinchas. La sociedad debe preguntarse: ¿cómo son capaces de canalizar la pasión y el fervor por el deporte de manera positiva? Es fundamental abrir espacios de diálogo en donde cada voz cuente, y así implementar estrategias efectivas que ayuden a prevenir hechos violentos en futuras celebraciones. Desde el fortalecimiento de la seguridad en los eventos deportivos hasta campañas de concientización, las opiniones y aportes de la comunidad son cruciales para construir una cultura deportiva sin violencia.

