Este sábado, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) declaró una alerta roja para la comuna de Melipilla debido al preocupante incendio forestal conocido como “Álamos de Culiprán”. Esta decisión se tomó como medida de precaución ante el avance del fuego que, hasta el momento, ha consumido más de 200 hectáreas de terreno y ha provocado la emisión de una alertas SAE (Sistema de Alerta de Emergencia) para facilitar la evacuación de los habitantes de la zona. La situación es crítica, y se han movilizado recursos para combatir lo que se puede convertir en un riesgo para la vida y la propiedad de los residentes locales.
El incendio, que sigue activo, ha causado daños significativos, afectando al menos a dos viviendas y arrasando cerca de 15 hectáreas de vegetación en el sector de Culiprán. En declaraciones a La Radio, la alcaldesa de Melipilla, Paula Gárate Rojas, relató los esfuerzos que están llevando a cabo para controlar las llamas. «Estamos luchando contra este incendio con el apoyo de siete compañías de Bomberos y brigadas de comunas cercanas, así como la presencia de un helicóptero de combate», afirmó la edil, quien señaló que la situación se encuentra bajo vigilancia aunque se teme que el fuego podría propagarse a áreas más pobladas.
La magnitud del incendio ha llevado a la movilización de equipos de emergencia compuestos por bomberos de Melipilla, brigadas de CONAF, y varias aeronaves encargadas de las labores de combate. Senapred ha proporcionado detalles sobre los recursos desplegados, que incluyen dos helicópteros de combate y varias brigadas especializadas. La gravedad de la situación se ve aumentada por la posibilidad de que el fuego, si no se controla pronto, pueda amenazar más viviendas y las vidas de quienes habitan en la comarca.
El origen del incendio se investiga, y las autoridades han hecho un llamado a la responsabilidad ciudadana, sugiriendo que el inicio del fuego podría haber sido provocado por acciones imprudentes. Según declaraciones oficiales, un individuo que supuestamente causó el inicio de las llamas ha sido detenido. Esto subraya la necesidad de ser cautelosos, especialmente en períodos de alta temperatura donde cualquier chispa o acción descuidada puede resultar en consecuencias devastadoras.
Las autoridades han instado a la población a permanecer calmada y a seguir las instrucciones que emiten las instituciones de emergencia. La situación en Melipilla se mantiene en estado de alerta, y se hace un llamado a la comunidad para actuar con responsabilidad, con el fin de evitar que se repitan incidentes que pongan en riesgo no solo el entorno natural, sino también la seguridad de los residentes locales. La coordinación entre las diversas fuerzas de emergencia es crucial para hacer frente a los desafíos que plantea esta emergencia forestal.

