El incendio forestal denominado Quilamuta continúa su avance descontrolado en la comuna de San Pedro, en la provincia de Melipilla. Hasta la fecha, se han arrasado un total de 450 hectáreas, lo que ha generado preocupación entre los residentes de la zona y autoridades. Según información proporcionada por la Corporación Nacional Forestal (CONAF), el combate al fuego se encuentra en curso con el despliegue de un amplio contingente de recursos y brigadas que trabajan incansablemente para sofocar las llamas.
El cuerpo de bomberos de las comunas aledañas ha respondido con rapidez ante esta emergencia, sumando esfuerzos desde San Pedro, Melipilla, Alhue y Santo Domingo, entre otros. En total, han integrado 6 brigadas y 6 técnicos especializados en el manejo de incidentes forestales, apoyados por 9 aeronaves que se encargan de realizar descargas de agua sobre las áreas afectadas. Este esfuerzo conjunto es vital para prevenir que el incendio se propague hacia sectores poblados cercanos, donde la seguridad de los habitantes está en riesgo.
Además de los bomberos, se han movilizado recursos adicionales, incluyendo maquinaria pesada como una motoniveladora y camiones aljibe proporcionados por las municipalidades de San Pedro y Alhue. Esto responde a la necesidad urgente de contener el fuego y proteger tanto las propiedades como el entorno natural de la región. La coordinación entre distintas brigadas y el puesto de mando de CONAF es fundamental para gestionar y optimizar los esfuerzos de combate al incendio.
El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) ha declarado alerta roja para la comuna debido a la cercanía del fuego a áreas habitadas. Esta alerta se mantendrá vigente hasta que se logre controlar completamente la situación. Las autoridades están instando a la población a seguir las recomendaciones de evacuación y a mantenerse informados sobre los avances del incendio a través de canales oficiales.
A medida que el incendio Quilamuta sigue activo, se hace un llamado a la comunidad para que colabore con los esfuerzos de los bomberos y brigadistas, evitando realizar actividades que puedan provocar más incendios. La prevención es clave en estas situaciones críticas, y es responsabilidad de todos contribuir a la seguridad de la comuna. Las autoridades permanecerán alertas y trabajando para mitigar los efectos de este devastador incendio.

