En el siempre cambiante paisaje del cine mexicano, Karla Badillo se destaca con su ópera prima ‘OCA’, una película que promete ser un referente en la exploración de la fe, la espiritualidad y los sueños. En una entrevista exclusiva, Badillo comparte su travesía cinematográfica, que ha estado impregnada de reflexiones profundas sobre cómo la religión ha moldeado su visión artística. La cineasta, oriunda de San Luis Potosí, menciona que el entorno católico de su niñez fue una fuente de inspiración constante, apuntando a cómo la fe influye en la vida cotidiana de las personas. Badillo sostiene que «el cine es un acto de fe», una frase que no solo resume su estilo de dirección, sino también el coraje necesario para crear algo auténtico y significativo en el ámbito cinematográfico.
‘OCA’, una road movie que se convierte en un viaje espiritual, utiliza la alegoría del juego de la Oca, relacionado con el Camino de Santiago, para narrar las peripecias de sus personajes. A través de esta estructura, Badillo examina las tensiones entre lo terrenal y lo divino, invitando a los espectadores a reflexionar sobre sus propias creencias y luchas internas. «Los opuestos siempre se atraen», afirma la directora, resaltando la necesidad de incluir tanto elementos oníricos como tangibles en la narrativa. Así, la película no solo entretiene, sino que también provoca un diálogo sobre el sentido de la vida y la búsqueda de respuestas más allá de lo material.
Karla Badillo también destaca la importancia del trabajo en equipo y la confianza en el rodaje de ‘OCA’. Con su productora, María José Córdoba, encontró un vínculo invaluable que facilitó el desarrollo de la película. «La fe es un lazo que une a las personas en este tipo de proyectos», dice Badillo, subrayando que una obra colectiva como esta requiere del compromiso de todos para que se materialice. La cineasta no escatima en elogios hacia su equipo, reconociendo que cada miembro es esencial para el éxito del proyecto. Sin ese apoyo mutuo, asegura, habría sido mucho más complicado llevar adelante su visión.
El camino hacia la realización de ‘OCA’ estuvo marcado por desafíos, particularmente en cuanto a la financiación y la incertidumbre inherente a iniciar un proyecto desde cero. No obstante, Badillo considera que cada paso en este recorrido es un milagro, uno que solo se puede lograr gracias a la fe compartida de todos los involucrados. Esta perspectiva resuena en cada fotograma de la película, un testimonio de cómo la fe puede ser el motor creativo detrás de una obra de arte. «Una ópera prima es un milagro», recalca, enfatizando la belleza de lo que implica crear algo nuevo en el universo cinematográfico.
Finalmente, Karla Badillo invita a los espectadores a experimentar ‘OCA’ como más que una mera película; es un viaje que trasciende lo visual y se adentra en lo espiritual. Afirma que el cine es una forma de vivir la fe, donde cada historia puede inspirar y provocar cambios significativos. Con su ópera prima, Badillo nos recuerda que, en el cine y en la vida, la fe es un elemento esencial que nos impulsa a seguir adelante, aun ante la incertidumbre del camino. Esta mirada renovadora y audaz no solo enriquece el cine mexicano, sino que también abre un nuevo horizonte para el diálogo sobre la espiritualidad y las creencias en la narrativa contemporánea.

