La reciente película ‘La Coleccionista’, estrenada el 22 de agosto de 2025, nos transporta a un universo inquietante que va más allá del terror psicológico y sobrenatural. Bajo la dirección del talentoso Manuel Sanabria, la historia entrelaza temas complejos como la salud mental y el bullying dentro de una narrativa que se siente metafórica e intimista. La trama sigue a Rodrigo, Manuela y su hija Olga, quienes buscan refugio en el imaginario pueblo de Reino del Duero, pero pronto se ven envueltos en una serie de eventos misteriosos que abren la puerta a sus demonios internos. La atmósfera pesada y la sensación constante de desasosiego nos recuerdan que el verdadero horror a menudo reside en los conflictos emocionales no resueltos.
En ‘La Coleccionista’, la bruja contemporánea Fátima, interpretada por Belén López, actúa como un catalizador del caos. A través de objetos aparentemente inofensivos, ella desata fuerzas sobrenaturales que revelan secretos dolorosos de los personajes, conectando así las historias de Rodrigo y Gaby, un nómada con un pasado oscuro y traumático. Esta dualidad entre la búsqueda de paz y la inevitable confrontación con el pasado crea un potente diálogo sobre la culpa y la redención. Las elecciones de las vivencias de cada personaje resuena con el espectador, al tiempo que se despiertan preguntas sobre la responsabilidad personal y el impacto del bullying, lo que aporta una capa adicional de profundidad a la trama.
Desde el punto de vista visual, ‘La Coleccionista’ es un homenaje al cine de terror clásico, con una estética oscura que resalta la atmósfera de tensión constante. Las elecciones cinematográficas de Sanabria, que incluyen un uso predominante de la oscuridad y un sonido envolvente, evocan clásicos como ‘El sexto sentido’ y ‘Pesadilla en Elm Street’. La película se mueve en un espacio atemporal, privando a los personajes de los elementos tecnológicos contemporáneos, lo que coloca al público en una experiencia de visualización única. Este enfoque narrativo no solo sirve a la trama, sino que también refuerza la idea de que los miedos humanos son universales y atemporales.
La actuación del elenco, con nombres consagrados como Canco Rodríguez y Maggie Civantos, es uno de los puntos culminantes de la película. Rodríguez se sumerge en su papel de Gaby, mostrando una complejidad emocional que aborda las luchas internas del personaje con gran destreza. La presencia de Serna y Tous aporta una carga emocional y un toque de comedia oscura que equilibran el terror clásico. Por otro lado, la joven Sua Enparantza brilla con su actuación como Olga, dejando una marca indeleble que abre camino a una prometedora carrera. La interacción entre todos los actores genera un ambiente creíble y profundamente resonante, incluso entre la desesperación y el desasosiego.
En conclusión, ‘La Coleccionista’ se erige como una apuesta fresca y osada en el panorama del cine de terror español. Con un guion que combina elementos de terror con análisis introspectivos sobre el trauma y las relaciones humanas, la película evita los clichés típicos del género para ofrecer una experiencia cautivadora y reflexiva. Aunque deja algunas interrogantes sobre el trasfondo de personajes como Fátima, esta incógnita alimenta el misterio que rodea al film. Sanabria ha logrado con éxito crear un relato que no solo entretiene, sino que también invita a la reflexión, asegurando que ‘La Coleccionista’ sea una película que perdurará en la memoria de quienes se atrevan a adentrarse en sus sombras.

