Chile se encuentra en plena preparación para albergar el Mundial Sub 20, un evento que promete ser no solo un espectáculo deportivo de primer nivel, sino también un catalizador para el desarrollo de la infraestructura deportiva en el país. Con una inversión agregada que supera los $17 mil millones, el país está realizando mejoras significativas en estadios y canchas de entrenamiento para ofrecer a las selecciones participantes instalaciones de alta calidad. Estas inversiones reflejan un compromiso serio con el desarrollo del deporte juvenil y la proyección internacional de Chile como sede de eventos de talla mundial.
La transformación de los estadios es uno de los aspectos más destacados de esta preparación. Con una inversión de más de $12.925.103.119, se han implementado sistemas de iluminación de 2.000 lux y pantallas gigantes que garantizan una experiencia visual excepcional para los asistentes. Esta colaboración entre diversas entidades, que incluye el Ministerio del Deporte, el IND, Codelco, FIFA y el Comité Organizador Local (COL), ha permitido transformar los estadios chilenos en espacios más modernos y acogedores, cumpliendo con los estándares internacionales requeridos por la FIFA.
Además de los estadios, se han desarrollado 19 canchas de entrenamiento distribuidas en 14 sedes, con un enfoque en la innovación tecnológica. Entre las nuevas infraestructuras destacan 13 canchas recién construidas y 4 mejoradas, con una inversión de $2.128.087.404. La implementación de canchas híbridas, que combinan césped natural con sintético, representará un antes y un después en la durabilidad y calidad de los entrenamientos, permitiendo a las selecciones optimizar su preparación en un entorno moderno y eficiente.
La experiencia del espectador también ha sido una prioridad en los preparativos para el Mundial. En el Estadio Nacional, por ejemplo, se están realizando modificaciones para crear un ambiente más abierto y seguro, alineándose con las normativas de la FIFA. Estas mejoras están pensadas para que los aficionados vivan una experiencia única, fomentando un ambiente de camaradería y entusiasmo alrededor del evento, lo que sin duda aumentará la afluencia y el disfrute del público durante el torneo.
Por último, la logística y el alojamiento han sido cuidadosamente organizados para recibir dignatarios y delegaciones de todo el mundo. Hoteles emblemáticos en Santiago, como el Radisson Blu Plaza El Bosque y el InterContinental, serán los encargados de hospedar a los equipos participantes y a personalidades importantes del evento. Este meticuloso trabajo logístico no solo muestra el compromiso de Chile con la hospitalidad, sino que también abre la puerta a un futuro prometedor para el deporte nacional, dejando un legado de infraestructura que fomentará la práctica deportiva y la organización de futuros eventos internacionales.

