Un operativo masivo llevado a cabo por la policía de Río de Janeiro este martes ha dejado un saldo trágico de al menos 64 personas fallecidas, según confirma el medio T13. Entre los muertos, se encuentran 60 delincuentes y cuatro miembros de las fuerzas del orden. Este acontecimiento ha sido calificado como la operación más letal en la historia de la ciudad, según la evaluación de CNN Brasil. La operación, conocida como la ‘Operación Contención’, forma parte de un esfuerzo gubernamental más amplio para frenar la expansión territorial del grupo criminal Comando Vermelho y desarticular a sus líderes operativos en Río y otras regiones del país.
La ‘Operación Contención’ se llevó a cabo principalmente en el Complejo Alemão, una de las favelas más complicadas de Río de Janeiro. Durante el operativo, que involucró a 2.500 agentes de seguridad, se ejecutaron 100 órdenes de arresto, resultado en la detención de 81 individuos. Además, se confiscaron importantes cantidades de armamento, incluyendo diez rifles, una pistola, tres teléfonos celulares y nueve motocicletas, las cuales se cree que formaban parte del arsenal de los grupos criminales en la zona.
La respuesta de los criminales no se hizo esperar, ya que se reportaron represalias en varias áreas de la ciudad. Narcotraficantes habrían instalado barricadas con vehículos confiscados y escombros en diferentes favelas para dificultar el avance de las autoridades. De acuerdo con informes de la Policía Civil, algunos individuos utilizaron drones para lanzar bombas como parte de su oposición al operativo, lo que resalta la creciente violencia y el uso de tecnología por parte de estos grupos delincuenciales.
Además de los 64 fallecidos, se han reportado heridos, incluyendo al menos tres civiles que recibieron disparos potencialmente mortales. Un agente del BOPE, unidad especial de la policía, sufrió un roce de bala en la pierna y fue trasladado a un centro médico, donde, afortunadamente, se encuentra fuera de peligro. Esta situación pone de relieve los peligros inherentes a los operativos en estos contextos, donde la violencia puede afectar a personas inocentes.
El operativo aún se encuentra en curso, lo que significa que no se descartan más arrestos ni eventualidades. La tensión en las calles de Río de Janeiro se ha intensificado, y las autoridades han expresado su compromiso de continuar con la lucha contra el crimen organizado. A medida que la policía sigue adelante con las investigaciones y detenciones, la seguridad de los ciudadanos y la recuperación del control territorial continúan siendo una prioridad para el Gobierno del Estado.

