Este jueves, Pablo Carvajal, excapitán de Carabineros, se presentó en el Centro de Justicia para cumplir su condena de siete años de prisión efectiva, tras haber sido hallado culpable de apremios ilegítimos que llevaron a la pérdida de un ojo del manifestante Brandon González durante las manifestaciones del estallido social en 2019. Vistiendo su uniforme institucional, Carvajal fue acompañado por varios parlamentarios, incluido el excarabinero Claudio Crespo y los diputados Johannes Kaiser y Javiera Rodríguez, quienes mostraron su apoyo al exuniformado en un momento tan complicado para su carrera y su vida personal.
Al abordar a los medios de comunicación al momento de su entrega, Carvajal manifestó que se presenta ante la justicia con la intención de cumplir con la pena impuesta. «Hoy me encuentro en este lugar para ser ingresado a un centro penitenciario y cumplir con una condena que me fue impuesta. Yo me desempeñaba en Fuerzas Especiales en 2019, nos tocó un difícil año donde expusimos nuestras vidas por cumplir el deber que constitucionalmente tenemos encomendado», explicó el excarabinero, destacando el contexto de violencia al que se enfrentaron durante ese periodo.
El excapitán Carvajal afirmó que, en medio de una de las jornadas más violentas de las protestas, se vio obligado a actuar en defensa propia al ser atacado por un manifestante encapuchado. «Me vi obligado a repeler un ataque que fue perpetrado por un sujeto violento, utilizando las herramientas que me entregó el Estado, me defendí», explicó, defendiendo que su actuación fue en función de protegerse a sí mismo y a sus compañeros de la fuerza pública durante los disturbios.
«Lamentablemente esta persona resultó lesionada. ¿Por qué lamentable? Porque nosotros los Carabineros jamás tenemos en mente lesionar, dañar y menos tener que utilizar la fuerza en cualquier situación», agregó Carvajal, justificando su accionar en circunstancias que, según él, exigieron su intervención debido a la naturaleza del ataque que enfrentaban en ese momento. Sus declaraciones reflejan una defensa del uso de la fuerza por parte de la policía en situaciones de peligro.
Sin embargo, Carvajal no perdió la oportunidad de cuestionar el proceso judicial que lo llevó a prisión. Afirmó que tras el incidente, entregó todos los antecedentes requeridos a la fiscalía, pero acusó al Ministerio Público de imputarle a él una responsabilidad que considera injusta. «La fiscal Ximena Chong logró dar vuelta el juicio y convertirme a mí en aquella persona que realizó un tiro defensivo, sino que con las ganas de dañar», sostuvo, indicando que se trató de una investigación «sesgada» en su contra, lo que generó controversias en el debate público sobre el tratamiento de las Fuerzas de Orden durante las protestas.
