En una conversación reciente, Víctor Matellano, director del documental «Call Me Paul», nos ofrece una visión profunda sobre Paul Naschy, una de las figuras más emblemáticas del cine de terror español. Matellano no solo describe a Naschy como un maestro del género, sino que también destaca la complejidad detrás de su vida y obra. Al abordar su trayectoria, Matellano señala que es crucial entender la conexión entre las vivencias personales de Naschy y sus trabajos cinematográficos, lo que lo convierte en un ícono no solo por su talento, sino por su capacidad para reflejar sus luces y sombras en cada uno de sus proyectos.
Cuando se le pregunta por dónde deberían comenzar aquellos que aún no conocen el legado de Naschy, Matellano no duda en recomendar «La marca del Hombre Lobo». Aunque esta película no fue dirigida por él, establece las bases de lo que sería su estilo personal. Sin embargo, para aquellos que deseen adentrarse en su universo creativo de una manera más profunda, menciona títulos como «El huerto del Francés» y «El oído del diablo», donde se pueden apreciar su pensamiento y sus procesos de creación. Estos filmes revelan no solo su visión del horror, sino también su conexión íntima con el arte.
A pesar de los retos inherentes a la realización de un documental, Matellano comparte que no encontró grandes obstáculos durante la creación de «Call Me Paul». La dirección clara que tenía para el proyecto le permitió concentrarse en los aspectos de Naschy que a menudo son ignorados por los críticos y el público. Esta dedicación demuestra una intención de rescatar y ofrecer una perspectiva fresca sobre la obra de Naschy, asegurando que su legado no se pierda en el olvido.
En su infancia, la fascinación de Matellano por el cine se despertó al ver «Los monstruos del mar», una película de Godzilla que marcó el comienzo de su amor por el cine fantástico. A medida que avanzaba en su carrera, diversas películas se convirtieron en hitos que moldearon su visión y pasión por el medio. Esta conexión con el cine no solo alimentó su deseo de dirigir, sino que también lo llevó a reflexionar sobre la importancia del séptimo arte en su vida, resaltando cómo estas experiencias han influido en su trabajo.
Finalmente, Matellano opina sobre el estado actual del cine de terror en España, un género que, aunque ha tenido algunos éxitos notorios, sigue enfrentando una percepción de limitación en comparación con otros países. Reflexiona sobre la desconfianza histórica hacia lo extraordinario en la cultura española, lo cual ha afectado el desarrollo más amplio del cine fantástico. Sin embargo, también destaca la importancia de disfrutar de la experiencia cinematográfica en una sala, una vivencia que, como menciona en su una de sus películas favoritas, «Cinema Paradiso», es insustituible en la era del streaming.

