Durante la Semana Santa de este año, Carabineros de Chile realizó un primer balance que revela un panorama preocupante en las carreteras, destacando la trágica cifra de dos personas fallecidas en accidentes de tránsito. El General Víctor Vielva Vidal, quien ofreció el informe, mencionó que a las 11:30 horas se habían contabilizado aproximadamente 223 mil vehículos que habían abandonado la Región Metropolitana, lo que refleja un notable aumento en el tráfico durante esta festividad. Este flujo vehicular considerable destaca la importancia de medidas de seguridad y control en las carreteras.
Las rutas más frecuentadas por los conductores que intentaban salir de la capital fueron la Ruta 5 Sur, la Ruta 68 y la Ruta 78. Estos caminos son habituales durante el fin de semana largo, especialmente en fechas como Semana Santa, donde muchas familias aprovechan para ir a zonas costeras o de montaña. Según los datos proporcionados, la hora de mayor congestión se registró a las 21:00 horas del jueves, donde el tránsito llegó a su punto más crítico, normalizándose alrededor de las 22:00 horas.
Carabineros, en un esfuerzo por salvaguardar la seguridad de los viajeros, implementó intensas medidas de fiscalización. Durante este periodo, se controló a más de 18 mil automovilistas, resultando en la notificación de 600 conductores por diversas infracciones al reglamento del tránsito. Estrategias de control como estas son cruciales para prevenir accidentes y promover el respeto por las normas de circulación, especialmente en días festivos donde el tráfico se incrementa significativamente.
Además de las multas por infracciones diversas, Carabineros realizó más de 3.500 exámenes de alcoholemia, una medida que busca frenar la conducción bajo los efectos del alcohol. Lamentablemente, este operativo resultó en la detención de 46 personas, de las cuales 40 fueron sorprendidas manejando bajo la influencia del alcohol y 6 por consumo de drogas. Estos números subrayan la persistente problemática de la conducción irresponsable, un factor que contribuye a la siniestralidad en las carreteras.
Este primer balance de la Semana Santa resalta la necesidad de continuar con campañas de prevención y educación vial, así como fortalecer la fiscalización en las rutas. La seguridad en las carreteras es una responsabilidad compartida entre las autoridades y todos los conductores, quienes deben ser conscientes de las consecuencias de sus acciones al volante. A medida que más festivos se aproximan, es vital reflexionar sobre la importancia de la conducción responsable para evitar tragedias en el futuro.

