El pasado 24 de octubre, Club Blondie se transformó en un universo paralelo donde el death metal, la animación y el humor absurdo se fusionaron en una noche inolvidable. Dethklok, la banda icónica de la serie Metalocalypse, desembarcó en Chile por primera vez, llevando consigo una experiencia que parecía sacada de las pantallas. Antes de desatar la tormenta sonora, la banda nacional Primitivo se encargó de calentar el ambiente, recordándonos que el metal chileno también tiene un lugar destacado en este pasaje hacia el apocalipsis musical.
Primitivo subió al escenario a las 20:00 horas, ofreciendo una potente actuación que combinó agresividad musical con un fuerte mensaje de perseverancia y apoyo a la cultura metalera nacional. Con temas emblemáticos como «Ancestros Nativos» y su nuevo sencillo «Antiguos Demonios», la banda no solo demostró su maestría musical, sino que también se conectó emocionalmente con el público, creando un clima de camaradería entre los seguidores. El mosh pit se formó rápidamente, y la energética respuesta del público se sintió en cada rincón del recinto, estableciendo el tono para lo que estaba por venir.
Al llegar las 21:00 horas, y tras una breve expectativa, las luces se apagaron y un videoclip dio paso a la esperada aparición de Dethklok. Con el estallido de «Deththeme», la multitud se dejó llevar por la euforia del momento. Cada tema que sonaba alimentaba la energía del concierto, desde «Briefcase Full of Guts» hasta «Awaken», donde las ovaciones resonaban con fuerza. Un elemento notable de la presentación fue la integración de animaciones y gráficos que acompañaban cada canción, transformando el escenario en una fiel representación del universo de Metalocalypse. Dethklok logró así hacer que cada acorde, cada imagen y cada risa se entrelazaran para crear una experiencia concertística única e inolvidable.
Con un repertorio que incluyó clásicos como «Bloodtrocuted» y «Murmaider», la banda mantuvo el caos y la diversión durante toda su actuación. La proyección del videoclip de Batmetal durante «Face Fisted» sorprendió y deleitó a los asistentes, provocando risas y convertía al recinto en un mar de complicidad. La interacción entre los personajes de la serie y el público, junto a la presencia de Brendon Small, resaltó la singularidad de Dethklok: la capacidad de amalgamar la brutalidad de su música con un agudo sentido del humor.
La noche culminó con «Thunderhorse» y «Go Into the Water», dejando a los espectadores con la sensación de haber vivido algo más allá de un simple concierto. Dethklok no solo trajo la adaptación musical de su famosa serie, sino que también cimentó un lazo de conexión con el público que va más allá de la animación. Junto a Primitivo, la jornada fue un recordatorio del poder del metal, capaz de unir a diferentes géneros y generaciones bajo un mismo ritmo. Club Blondie se convirtió en un refugio donde el arte y la música se entrelazaron, creando un verdadero Metalocalypse en el corazón de Santiago.

