Un reciente sondeo revela que, a pesar de que las normas de tránsito son valoradas positivamente, su cumplimiento no es universal, especialmente entre los conductores más jóvenes. Según el estudio titulado “Factores protectores y conductas de riesgo asociados a seguridad vial” realizado por Achs-Datavoz en 2025, se observó que, aunque el 81,8% de los encuestados considera muy peligroso utilizar el celular al conducir, un 50,5% admitió haberlo hecho en algún momento, e incluso un 8,4% afirmó que lo utiliza con frecuencia. Esta discrepancia entre percepción y acción pone en evidencia la necesidad de una mayor conciencia sobre los riesgos que implica la conducción distraída.
El estudio también indagó en la percepción de los encuestados sobre la efectividad de diversas normativas de tránsito. En este sentido, más del 60% de los participantes consideró totalmente efectivas medidas como el uso obligatorio del cinturón de seguridad, la utilización de sistemas de retención infantil y la aplicación de la Ley Tolerancia Cero. No obstante, aspectos como la Ley de velocidad temeraria y la Ley No Chat fueron percibidos como menos efectivas, evidenciando un área de mejora en la comunicación y aplicación de estas leyes entre los conductores.
Las diferencias generacionales en el comportamiento de los conductores también fueron destacadas en la investigación. Los jóvenes de entre 18 y 29 años perciben la efectividad de ciertas normativas, como la reducción de velocidad en zonas urbanas y la obligatoriedad del uso de cinturón de seguridad para niños, como más relevantes en comparación con otros grupos etarios. Sin embargo, la alarmante realidad es que un número significativo de jóvenes no considera peligrosas ciertas acciones arriesgadas, como el uso del celular mientras conducen, lo que resalta una desconexión entre la percepción del riesgo y la realidad en las carreteras.
La conclusión de Paulina Calfucoy, gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de la Achs, es clara: aunque existen hábitos positivos en la conducta de los conductores, hay conductas que requieren mayor atención y educación. Es fundamental fomentar una conducción más consciente, considerando factores como la fatiga y el estrés, que pueden ser tan perjudiciales como conducir bajo la influencia del alcohol.
El estudio, que involucró a más de mil personas de todas las regiones del país, expone la importancia de abordar la seguridad vial desde un enfoque multifacético, que no solo considere la implementación de leyes, sino también la educación continua para todos los grupos etarios. Con un 51,1% de mujeres y un 48,9% de hombres encuestados, esta investigación ofrece una visión integral sobre las percepciones y comportamientos de los conductores chilenos, siendo un paso esencial hacia una conducción más segura y responsable.

