Stéphanie Magnin ha regresado a la pantalla con un papel que redefine su carrera: Ruth en ‘Los Creyentes’, una producción de Netflix que explora temas complejos como el fanatismo, las conspiraciones y los lazos familiares. En esta producción, Ruth es una joven que enfrenta no solo la pérdida de su madre, sino también la transformación radical de su padre. La actuación de Magnin se convierte en un viaje emocional que la lleva a comprender los conflictos y las heridas que desencadenan la soledad y la búsqueda de identidad. En una reciente entrevista, la actriz compartió su experiencia y la evolución de su carrera, reflejando sus inquietudes y el apoyo que ha recibido a lo largo del tiempo.
La interpretación de personajes complejos ha sido una constante en la carrera de Stéphanie Magnin, quien ha conectado su crecimiento personal y profesional con cada papel. «Cuanto más trabajas, más confianza ganas», afirma. Para ella, ser actriz es estar en constante aprendizaje, algo que le permite disfrutar de su trayectoria en vez de centrarse únicamente en el siguiente proyecto. Magnin, que ha tenido la oportunidad de encarnar personajes cada vez más diversos, destaca la importancia de vivir el presente y aprovechar cada momento para conocerse mejor a sí misma.
Ruth, a quien interpreta, es una representación de la conflictiva relación entre una hija y su padre, y a su vez, simboliza la rabia y el sufrimiento que resultan de expectativas familiares no cumplidas. La actriz recuerda que su casting incluyó una intensa discusión entre Ruth y su padre, donde afloran tensiones que han estado latentes durante años. Para Magnin, grabar esas escenas exigió un trabajo profundo de investigación emocional. «Ella nunca se sintió suficiente en casa, así que decide escapar, huyendo de una vida que le ha sido impuesta por sus padres», revela.
A través de su meticulosa preparación, que incluyó el visionado de documentales sobre conspiraciones y el estudio de dinámicas familiares, Stéphanie amplió su comprensión del entorno que rodea a Ruth. En ‘Los Creyentes’, la historia también se sumerge en el fenómeno de las conspiraciones desde una perspectiva humana; mostrando cómo la necesidad de pertenencia puede llevar a las personas a encontrarse en comunidades peligrosas. «Muchos buscan en estas ideologías un lugar donde sentirse importantes y escuchados», explica Magnin, aludiendo a su personaje y al de su padre, Martín.
Finalmente, la actriz se ve a sí misma como un puente entre la complejidad de la vida y la audiencia a través de su arte. La película plantea preguntas sobre la incertidumbre y la dificultad de distinguir la verdad en un mundo saturado de información. Stéphanie Magnin aspira a que los espectadores no solo se entretengan, sino que reflexionen sobre su propia realidad. «Es esencial recordar nuestros deseos y la búsqueda de conexión humana», concluye, ofreciendo una mirada esperanzadora sobre el camino narrativo que presenta ‘Los Creyentes’.

